Arrastrar y clasificar
Llevar cada ficha a su caja: seres vivos y no vivos, familias de instrumentos, de dónde viene cada cosa. Seis decisiones en una, no una pregunta con 25% de azar.
Quince minutos al día, todas las materias del colegio convertidas en desafíos cortos. Con el currículum chileno de verdad: cada ejercicio lleva su código del MINEDUC a la vista.
Tu hijo gana estrellas y cuida su mascota. Tú ves, en tu panel, qué está aprendiendo y qué le está costando.

Contadas sobre el banco real, no estimadas: son las actividades que existen y los códigos OA que efectivamente cubren.
La sesión parte preguntándole al niño su ánimo. No es decoración: si viene con un mal día, el sistema baja la dificultad y ofrece ayuda antes.
Ejercicios de todas las materias mezclados, uno tras otro. Cada uno lleva a la vista el código del Objetivo de Aprendizaje del que salió. Y hay botón para escucharlo, porque en 1° y 2° un enunciado largo mide lectura, no matemática.
Cuatro peldaños, cada uno más explícito y con menos puntos. Pedir pista siempre paga más que equivocarse — si no, el niño adivina, y adivinar no enseña.
Con un cierre, un sobre sorpresa y la racha del día. Nunca con pantalla infinita ni con un error: si el último ejercicio falló, entra uno fácil antes de cerrar.
En tu panel: minutos por día, ánimo en el tiempo y qué habilidad está costando, con el texto del OA completo. No un puntaje suelto que no dice nada.

Muchos ejercicios no son de alternativas: son para arrastrar, mezclar, ordenar y tocar. Ocho tipos de actividad interactiva que hacen que practicar se sienta juego, no prueba.
Llevar cada ficha a su caja: seres vivos y no vivos, familias de instrumentos, de dónde viene cada cosa. Seis decisiones en una, no una pregunta con 25% de azar.
Combinar pigmentos hasta lograr el color que se pide. La mezcla es de verdad: azul y amarillo dan verde, y hay que ir ajustando.
Repetir un patrón de palmas o tocar una melodía corta en el xilófono. Se escucha y se responde tocando, no leyendo.
Poner una secuencia en su orden, completar una figura simétrica. Se practica decidiendo y construyendo, no marcando una casilla.
Cada ejercicio nace de un Objetivo de Aprendizaje del MINEDUC y lo muestra en pantalla: MA02 OA 09, HI05 OA 01. Puedes ir a curriculumnacional.cl y verificarlo. No es "alineado con el currículum" en la letra chica: es el código, visible.
Dinero, ahorro, gasto y decisiones, de primero a octavo básico. Es la materia que el colegio no alcanza a pasar y la que más se agradece después. Va incluida, no como extra.
Una cuenta por familia, hasta 4 perfiles de hijo, un solo precio. La referencia del mercado cobra por niño y del orden de $30.000 mensuales cada uno.
Tratar datos de menores con fines comerciales o publicitarios está prohibido por la Ley 21.719. Acá no hay avisos, no hay terceros midiendo al niño y no vendemos nada de lo que pasa adentro.
La sesión las mezcla. Un día le toca una de lenguaje, una de ciencias y una de educación financiera, no cuarenta sumas seguidas. Y si quieres que practique más inglés o más música, tú decides cuánto sale de cada una.
Diez materias salen de las Bases Curriculares y los Programas de Estudio del MINEDUC. Educación Financiera no es una asignatura con OA oficiales en básica: su contenido se basa en el material de educación financiera adaptado para Chile por el MINEDUC y la CMF (Comisión para el Mercado Financiero), y sus códigos son internos nuestros. Preferimos decir de dónde sale cada cosa.
No es un semáforo de colores. Ves el Objetivo de Aprendizaje completo, tal como lo escribió el Ministerio, y debajo qué micro-habilidad está practicando y cuántas veces la ha logrado sin ayuda.
Y ahora también premias lo que la app no ve: si ayudó en casa, fue respetuoso o cumplió con lo suyo, tú le regalas estrellas desde el panel. Las mismas que gana practicando, así que el buen comportamiento del día a día también se convierte en cosas para su mundo y su mascota.


Por defecto usamos el plan recomendado: más matemática y lenguaje, y el resto repartido. Si quieres darle más inglés, artes o música, lo ajustas por hijo.
No te bloqueamos nada: si bajas mucho un ramo base, te avisamos. Y cuando tu hijo está cansado o frustrado, la app igual le da algo fácil de matemática o lenguaje para que recupere confianza.
Las estrellas salen de las sesiones —y de las que le regala su apoderado por portarse bien fuera de la app— y se gastan en la pieza y en la mascota. No hay forma de comprarlas con dinero.


Cuando termina su práctica del día, tu hijo entra a Mi recreo: juegos que suman sin sentirse tarea.

De las primeras jugadas al jaque mate, en desafíos cortos que enseñan a pensar antes de mover.

Un diccionario divertido: arma palabras y descubre su significado para construir vocabulario jugando.
El precio piloto se te respeta mientras no te vayas. Las familias que entren durante el piloto siguen pagando $10.000 aunque después subamos a la tarifa normal de $20.000. No es un gancho de tres meses: es el precio de haber entrado temprano y haber confiado en nosotros.
Crear mi cuenta y probar 30 díasDel niño guardamos su nombre de pila, un avatar, su curso y lo que responde. Nada más. No pedimos apellido, ni RUT, ni foto, ni dirección, ni el colegio. Su ánimo se guarda como una de cuatro categorías y jamás como texto libre: es una señal para bajarle la dificultad, no un diagnóstico.
No hay publicidad, no vendemos datos y no hay terceros perfilando a tu hijo. Tu consentimiento queda registrado como un evento con fecha, versión de términos e IP, y puedes eliminar la cuenta completa cuando quieras.
No, y no puede. La única cuenta con clave es la tuya. Los perfiles de tus hijos cuelgan de la tuya y se entra desde tu sesión, con un PIN opcional si quieres. Es una decisión de diseño por la Ley 21.719, no una limitación.
De 1° a 8° básico, en las 11 materias. Los ocho cursos están completos: cada uno con su propio banco, entre 129 y 160 Objetivos de Aprendizaje según el nivel.
No. Del MINEDUC usamos los códigos y los enunciados de los Objetivos de Aprendizaje, que son norma pública. Los ejercicios los escribimos y revisamos nosotros, uno por uno. El material didáctico del Ministerio tiene licencia no comercial y no se puede meter en una plataforma de pago, ni "adaptándolo".
El sistema no lo deja fallar tres veces seguidas: al segundo error le ofrece una pista sin que la pida, y si detecta que se frustró le pone un ejercicio de algo que ya domina para recomponer. Y si viene cansado y empieza a saltar o fallar, baja la dificultad y cambia a actividades de arte y música —mezclar colores, seguir un ritmo— para reengancharlo por el lado lúdico. Si aun así no quiere seguir, le pregunta con respeto si prefiere continuar o dejarlo por hoy, y esa elección queda en tu panel. Si una habilidad le cuesta tres sesiones seguidas, te avisa, en castellano y sin alarmismo.
No, y esa distinción es la que sostiene todo. Una habilidad se marca dominada con tres aciertos seguidos sin ninguna pista. Si contáramos las pistas como dominio, el sistema promovería al niño antes de tiempo y tú verías un progreso que no existe.
Hoy está pensado para la familia: tú contratas, tus hijos practican. El panel por curso para profesores viene después, y va a usar el mismo motor y el mismo banco de ejercicios.
Creas tu cuenta de apoderado, agregas a tus hijos y ya pueden practicar: son 30 días con todo abierto y sin pedirte tarjeta. Al terminar, tú decides si activas la suscripción — si no la activas, no se te cobra nada porque no tenemos ningún medio de pago tuyo.
Crea tu cuenta de apoderado y prueba 30 días con todo abierto, sin tarjeta. Y si prefieres preguntar algo antes, escríbenos.